La revolución hawaiana: Una revuelta en Hawai derroca a la reina Lili'uokalani y solicita la anexión a los Estados Unidos

La revolución hawaiana de 1893 fue un conflicto político que tuvo lugar en el Reino de Hawái, entonces un estado independiente, y que resultó en la destitución de la reina Lili'uokalani y la solicitud de anexión a los Estados Unidos. Este evento marcó un punto de inflexión en la historia de Hawái, ya que puso fin al gobierno autónomo hawaiano y sentó las bases para la futura incorporación del archipiélago al territorio estadounidense.

La revolución fue liderada por un grupo de empresarios y plantadores de caña de azúcar, conocidos como el Comité de Seguridad, que se oponían a las políticas de la reina Lili'uokalani, consideradas por ellos como una amenaza para sus intereses comerciales y económicos. El Comité de Seguridad, apoyado por la presencia militar estadounidense en la isla, logró derrocar a la reina y establecer un gobierno provisional.

Descontento popular con el gobierno

El descontento popular con el gobierno en Hawai comenzó a crecer a fines del siglo XIX. La reina Lili'uokalani, quien ascendió al trono en 1891, enfrentó una oposición cada vez mayor debido a sus políticas y decisiones.

La reina Lili'uokalani intentó implementar una nueva constitución que aumentaría su poder y el de la monarquía hawaiana. Sin embargo, esta medida fue vista por muchos como un intento de consolidar su autoridad y limitar los derechos de la población.

Además, la economía de Hawai estaba fuertemente influenciada por los intereses comerciales estadounidenses y europeos, lo que generaba tensiones y conflictos de intereses. Muchos hawaianos se sentían marginados y explotados por estas empresas extranjeras.

Estos factores contribuyeron a un creciente descontento popular con el gobierno de la reina Lili'uokalani y sentaron las bases para la revolución hawaiana de 1893.

Organización de la revuelta

La revolución hawaiana de 1893 fue el resultado de una organizada y planificada revuelta en Hawái contra la reina Lili'uokalani, quien fue derrocada como resultado de este levantamiento. Los líderes de la revolución buscaban la anexión de Hawái a los Estados Unidos.

Derrocamiento de la reina

La revolución hawaiana de 1893 fue un evento clave en la historia de Hawái. Durante este período, un grupo de empresarios y políticos, principalmente de origen estadounidense, lideraron un movimiento para derrocar a la reina Lili'uokalani y solicitar la anexión de Hawái a los Estados Unidos.

La reina Lili'uokalani se había convertido en la última monarca de Hawái en 1891, sucediendo a su hermano Kalākaua. Sin embargo, su reinado se vio obstaculizado por la influencia extranjera y el creciente descontento de los empresarios estadounidenses que buscaban expandir sus intereses en Hawái.

En enero de 1893, un grupo de empresarios y políticos organizó un complot para derrocar a la reina. Con el apoyo de la Marina de los Estados Unidos, el comité de seguridad formado por los conspiradores forzó la abdicación de la reina y estableció un gobierno provisional liderado por Sanford B. Dole.

La revolución hawaiana generó un gran debate y controversia tanto en Hawái como en los Estados Unidos. Mientras que los empresarios estadounidenses celebraron la toma del poder, muchos hawaianos nativos y partidarios de la reina consideraron el derrocamiento como una violación de su soberanía y un acto de imperialismo.

A pesar de la resistencia, el gobierno provisional de Hawái continuó presionando por la anexión a los Estados Unidos. Finalmente, en 1898, Hawái se convirtió en un territorio de los Estados Unidos y no fue hasta 1959 que se convirtió en el estado número 50 de la Unión.

Petición de anexión a EE. UU

La revolución hawaiana de 1893 fue un acontecimiento histórico que tuvo lugar en el Reino de Hawái, cuando un grupo de empresarios y políticos estadounidenses, junto con algunos ciudadanos hawaianos, derrocó a la reina Lili'uokalani y solicitó la anexión de Hawái a los Estados Unidos.

La reina Lili'uokalani había asumido el trono en 1891, después de la muerte de su hermano el rey Kalākaua. Sin embargo, su reinado fue marcado por tensiones políticas y económicas, especialmente debido a la influencia creciente de los intereses comerciales estadounidenses en el país.

El 17 de enero de 1893, los conspiradores, principalmente formados por estadounidenses descendientes de misioneros y azucareros, junto con el apoyo de la Marina de los Estados Unidos, realizaron un golpe de Estado contra la reina Lili'uokalani. Fueron respaldados por un grupo de marines estadounidenses que desembarcaron en Hawái.

Después de la toma del poder, los revolucionarios establecieron un gobierno provisional encabezado por Sanford B. Dole, un empresario azucarero estadounidense. Solicitaron inmediatamente la anexión de Hawái a los Estados Unidos, argumentando que era necesaria para proteger los intereses comerciales y políticos de los estadounidenses en la región.

La petición de anexión fue respaldada por el presidente de los Estados Unidos, Benjamin Harrison, quien firmó un tratado para la anexión de Hawái. Sin embargo, el tratado no fue ratificado por el Senado estadounidense.

A pesar de que la anexión no se llevó a cabo inmediatamente, el gobierno provisional establecido por los revolucionarios continuó gobernando Hawái hasta 1894, cuando finalmente se proclamó la República de Hawái. No fue hasta 1898, durante la presidencia de William McKinley, que Hawái se convirtió en un territorio de los Estados Unidos.

La revolución hawaiana y la posterior anexión a los Estados Unidos tuvieron profundas consecuencias para el pueblo hawaiano y su cultura. Muchos hawaianos se opusieron a la anexión y se produjeron tensiones políticas y sociales en el país. Sin embargo, la influencia estadounidense en Hawái aumentó significativamente y el país se convirtió en un importante centro económico y militar para los Estados Unidos en el Pacífico.

Establecimiento de un nuevo gobierno

Después de la revuelta en Hawai en 1893, se estableció un nuevo gobierno en la isla. La reina Lili'uokalani fue derrocada y en su lugar se formó un comité de seguridad compuesto por ciudadanos estadounidenses y europeos. Este comité proclamó la creación de un gobierno provisional, encabezado por Sanford B. Dole, quien se autoproclamó presidente de Hawai.

Consolidación del poder en Hawai

La revolución hawaiana de 1893 fue un evento histórico que marcó un cambio significativo en el poder de Hawai. Durante este período, una revuelta liderada por un grupo de empresarios y plantadores de caña de azúcar derrocó a la reina Lili'uokalani, quien era la monarca reinante en ese momento.

La revolución fue motivada principalmente por intereses económicos y políticos. Los empresarios y plantadores de caña de azúcar buscaban consolidar su control sobre la economía hawaiana y asegurar su influencia en el gobierno. Además, existía un fuerte deseo de anexar Hawai a los Estados Unidos, lo que les brindaría beneficios comerciales y estratégicos.

La reina Lili'uokalani, quien ascendió al trono en 1891, trató de implementar reformas que limitarían el poder de la clase empresarial y restaurarían el poder monárquico. Sin embargo, estos esfuerzos fueron resistidos por los intereses comerciales y políticos que buscaban mantener su control en la isla.

La revuelta comenzó el 17 de enero de 1893, cuando un grupo de empresarios y plantadores, respaldados por fuerzas militares estadounidenses, asaltaron el Palacio Iolani, la residencia oficial de la reina. La reina Lili'uokalani fue forzada a abdicar y se estableció un gobierno provisional, encabezado por Sanford B. Dole, quien se convirtió en el presidente de facto de Hawai.

Tras el derrocamiento de la reina, el gobierno provisional solicitó la anexión de Hawai a los Estados Unidos. Esta solicitud fue respaldada por el presidente estadounidense Benjamin Harrison, pero fue rechazada por el Senado de los Estados Unidos. Sin embargo, en 1898, durante la presidencia de William McKinley, Hawai fue finalmente anexada como territorio de los Estados Unidos.

La revolución hawaiana de 1893 tuvo un impacto duradero en la historia de Hawai. Marcó el fin del gobierno monárquico y el inicio de la influencia estadounidense en la isla. Además, sentó las bases para la eventual anexión de Hawai como estado de los Estados Unidos en 1959.

Inicio de negociaciones con Estados Unidos

Tras la revuelta en Hawai en 1893, el gobierno provisional establecido por los rebeldes comenzó a buscar la anexión a los Estados Unidos. Para ello, se iniciaron las negociaciones con el gobierno estadounidense con el objetivo de lograr la incorporación de Hawai como parte del territorio de los Estados Unidos.

La revolución hawaiana de 1893 fue un conflicto que resultó en la caída de la reina Lili'uokalani y la solicitud de anexión de Hawái a los Estados Unidos. Esta revuelta tuvo consecuencias significativas para la historia de Hawái y su relación con Estados Unidos.

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HistoriaUniversal.org. (2023). La revolución hawaiana: Una revuelta en Hawai derroca a la reina Lili'uokalani y solicita la anexión a los Estados Unidos. HistoriaUniversal.org. Recuperado de https://historiauniversal.org/la-revolucion-hawaiana-una-revuelta-en-hawai-derroca-a-la-reina-liliuokalani-y-solicita-la-anexion-a-los-estados-unidos/

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